La vida, un aprendizaje

Laura Frau Tomás
2º Promoción 2004/2007

Durante muchos años, me he estado haciendo preguntas que la gente de mi edad, no solía hacerse… cuando de adolescente, mis amigas estaban centradas en las fiestas, los chicos y estar guapas, yo estaba, aún acompañándolas en ese necesario desarrollo, ocupada en saber para que estaba en este mundo, qué sentido tenía haber nacido y otras muchas cuestiones que iban un poco más lejos de la mera cotidianidad. Más allá de la trascendencia filosófica de mis preguntas, ahora sé que lo que me impulsaba a pensar en eso era que estaba buscando algo, no sabía muy bien el qué, pero si que necesitaba encontrar una explicación para mi misma. Esa explicación la encontré en mi interior, a través del crecimiento personal y el autoconocimiento que me llegó de la mano del enfoque Gestáltico.

El Enfoque Gestáltico, es una corriente de la psicología ubicada dentro de la rama humanista, sus bases con respecto a la persona son aumentar la capacidad de autoconocimiento y autoasistencia logrando el auto-apoyo y, fundamentalmente, la expresión genuina de quiénes somos, a través de la responsabilidad, el darse cuenta y vivir en el aquí y ahora. Desde la Gestalt, se entiende que el ser humano vive sus experiencias en forma de configuraciones y cuando éstas, quedan sin completar y en consecuencia, sin atender una necesidad propia de la persona, se produce en el cerebro (que tiene tendencia a completar la experiencia) un bloqueo neurocortical en las sinapsis neuronales que obliga a la persona a buscar satisfacer esa necesidad por el medio que sea. Es decir, es como si en un ordenador vas abriendo ventanas, pero como no acabas la tarea con ninguna, van quedando todas abiertas, hasta el nivel de que cuando hay una gran cantidad el ordenador se bloquea. El cerebro también funciona así, aunque a veces, no queramos afrontar que estemos en ese estado.

Para mi, la psicología, era algo en lo que yo no creí durante muchos años, más bien me parecía que eso era algo para aquellos que estaban enfermos o tenían problemas muy graves que no podían afrontar, pero la Gestalt me enseñó que eso va mucho más allá, que es a través de experimentar, de vivenciar, de atrevernos a probar dónde adquirimos herramientas para nuestro día a día, para ser un poco más felices y acercarnos a la vida que siempre estuvimos deseando tener. Es decir, que para aprender a vivir, hay que experimentar, atreverse a ser y conocerse a sí mismo. ¿Cómo aprende un bebé a caminar? Pues probando… experimentando, atreviéndose a pesar de caerse, porqué tiene la confianza de que así lo logrará. Desde la Gestalt, ofrecemos un lugar cuidado para probar esos cambios y así dar la posibilidad de decidir, responsablemente, si estamos dispuestos a trasladar ese cambio a nuestra vida.

Y si… a pesar de ser escéptica al principio, como muchos otros de mis compañeros, me sirvió tanto en mi vida que decidí quedarme y seguir aprendiendo. Por eso, ahora me siento completamente agradecida al lugar donde me formé y hoy, al frente de Edu-k sigo brindando mi experiencia a quienes se acercan y forman parte del ámbito educativo.

Yo me atreví: tengo una familia preciosa y una profesión que me encanta. No lo conseguí solo deseándolo. Lo conseguí trabajando y creyendo en mi y en lo que hacía.

Se aprende a vivir, viviendo. Mi consejo: ¡Atrévete a vivir!

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